VIAJE EN EL GALEÓN ANDALUCÍA por Iván Ponce


El Galeón Andalucía es una réplica de un galeón español del siglo XVII. Barcos que protagonizaron las rutas comerciales que durante más de tres siglos (XVI- XVIII) unieron España con América y Filipinas a través de las llamadas flotas de Indias. Hace unas semanas esta réplica estuvo anclada en el Puerto de Alicante, donde muchas personas pudieron visitarlo. También existía la posibilidad de embarcar rumbo a La Línea de la Concepción (Cádiz). Es aquí donde os narraré mi viaje como marinero.

Galeón Andalucía en el Puerto de Alicante
Toda aventura tiene un comienzo, y después de firmar mi embarque como marinero en el Galeón Andalucía, ya era real el comienzo de la expedición. Mis expectativas tales como aprender técnicas de navegación, o poder comprobar lo que sentían los antiguos marineros del siglo XVI-XVII, se cumplirán con total satisfacción durante la navegación.

En mi primer día de embarque, nos comunicaron que durante la travesía nos iba a acompañar un temporal. Aunque parezca increíble fue una noticia muy positiva para mí, ya que le añadía más aventura a esta experiencia ya de por sí fuera de lo común. Los dos primeros días, el temporal nos tuvo retenidos en el puerto de Alicante. La espera mereció la pena, pues los atardeceres desde el Galeón Andalucía eran espectaculares.

Por fin al tercer día zarpamos y la aventura comenzaba a dar sus frutos, era muy emocionante abandonar el puerto de Alicante en tan magnifica embarcación, y ser partícipe de esta experiencia. En recuerdo de los antiguos galeones, tal vez el cuaderno de bitácora de un capitán de galeón pudo comenzar así: "Es el día de Nuestro Señor de dos mil dieciocho, partimos rumbo a lo desconocido. ¡Que Dios nos guarde!...¡¡Zarpamos!!"




Atardecer en el Puerto deAlicante, esperando que amaine el temporal
El Galeón fue construido en 2009-2010 por la Fundación Nao Victoria, en los astilleros de Punta Umbría (Huelva). Entre los años 2010 – 2016 ha navegado más de 48.000 millas náuticas por los grandes océanos y mares del mundo haciendo escala en puertos de los cuatro continentes del planeta, participando en diversos proyectos culturales. Ha surcado el océano Pacífico y el Índico, cruzado el Atlántico y navegado por el Mediterráneo, mar Rojo, mar de la China, mar Egeo, Bósforo y el mar Caribe. Ha visitado más de cien puertos de todo el mundo abriendo sus cubiertas a público.

Casco morrión de los Tercios (Siglos XVI-XVII)
Tripulación del Galeón Andalucía


Durante la estancia en el barco, teníamos que desempeñar tareas propias de un marinero de la época, como arriar velas o cumplir guardias. En mi primer día de guardia pude observar delfines, y en la guardia de noche tuvimos la suerte de presenciar un fenómeno astronómico que no se repetía desde hace 150 años, la superluna azul con eclipse. Tanto en las guardias diurnas como en las nocturnas, pude manejar el timón del galeón, corrigiendo los grados de la pala y del rumbo magnético, rumbo a La Línea de la Concepción (Cádiz). Una embarcación de 500 toneladas, sin quilla y con obra muerta, tenía muy difícil su gobierno.

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Navegando por el Mar de Alborán
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En sus viajes de ida desde España los galeones iban cargados de productos básicos para las colonias de ultramar, como trigo, aceite, vino, paños, tejidos, armas, herramientas y otros productos europeos. Sin embargo, en sus viajes de vuelta de América y Filipinas, venían cargados de valiosas mercancías americanas y exquisitos productos de Oriente: oro, plata, marfiles, sedas, piedras preciosas, etc., que hacían de su carga un fabuloso tesoro, codiciado por piratas, corsarios y otras potencias extranjeras.



Dormitorios

Tormentas, huracanes, vías de agua, naufragios, enfermedades o ataques piráticos formaron parte de la historia de estos galeones y sus constantes amenazas. La vida de su tripulación estuvo siempre a “tres o cuatro dedos de la muerte, que es el grueso de la tabla de un navío”, y muchos de ellos encontraron su sepultura en la mar. Fue el más alto precio de siglos de navegación por los grandes océanos.



Llegada a la Línea de la Concepción

Tras tres días navegando entre Alicante y Cádiz por el Mediterráneo occidental, por fin arribamos a nuestro destino. El cuaderno de bitácora del capitán de galeón que comenté en párrafos anteriores, tal vez pudo finalizar así: "Arribamos a buen puerto en este día de Nuestro Señor de dos mil dieciocho. La fe en nosotros mismos ha prevalecido sobre los elementos. ¡¡Que Dios nos guarde en la próxima expedición!!". Ha sido una experiencia inolvidable, en la que he podido comprobar in situ lo dura que puede llegar a ser la vida en la mar. En mis lecturas navales sobre galeones, vendrán a mi memoria los buenos momentos pasados con la tripulación, las tareas asignadas, las guardias y un sin fin de sensaciones que quedarán grabadas por siempre en mi recuerdo. Un saludo para todos, y en especial a los once compañeros de aventuras del Galeón Andalucía, "El Galeón".

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